Con sus risas de hiena en el medio de la oscuridad invitan a la carroña a sus pares disfrazados de blancas e inmaculadas ovejas (alguna vez se probaron el disfraz). Desde hace tiempo su cuerpo y su alma caminan por senderos paralelos, siguen riéndose desde afuera a la manada y al espíritu solitario (siempre desde afuera). Núnca participaron de la vida. La alegría, el amor y la paz les son ajenos; se sonrojarán y lo devolverán de inmediato si un impulso les regalas esas sensaciones. Se sienten Goliat y arengan a enfrentar al mundo siempre a sus espaldas, llenan sus labios de bervorragicas palabras en contra de sus inventados enemigos, mientras ellos duermen y jamás han notado su efímera e intrascendente existencia por esta tierra. Mienten haber amado, solo la envidia puede hacer correr en sus cuerpos un torrente de sangre caliente, extreman tanto el cuidado de su cuerpo para compartirlos con ellos mismos, lastimosamente dentro de ellos no habita un alma. Eternos dueño de un pasado, que revive día a día en el presente de aquello que podrían haber sido, maldecirán hasta el hartazgo las pequeñas gotas que agujerearon las nubes de sus sueños. Con el tiempo llegará la reflexión y aparecerán aquellas sabias palabras de sus mentes; con las que sabrán hábilmente disfrazar aquellos que algunos llaman justificaciones. Nada podrá detener sus risas de hienas (todavía hacen eco en la noche), el tiempo les dará la dicha del humor para los secretos. Los problemas siempre son insuperables y, mutarán al cuerpo de un avestruz para poder enfrentarlos, siempre escondiendo su cabeza bajo tierra intentando pasar desapercibidos.
Estas lineas son para aquellos que sienten que todo es inalcanzable, que sólo pueden vivir los demás y que la felicidad tiene fecha de vencimiento.
Señores...VIVIR, SOLO CUESTA VIDA.
FELIZ 2008
u s a
jueves, 27 de diciembre de 2007
martes, 25 de diciembre de 2007
Emociones Navideñas
Para N.M.J
Los preparativos comenzaron un mes antes mientras intentaba dormirse, apartir de ese momento decidió dejar todas las sugerencias de lado. El 25 de diciembre a las cero horas debía recibir aquella bicicleta cromada, de pedales azules y sin canasto; que había visto aquel domingo en la plaza después de misa. Ajustó todos sus modales durante un mes, contestaba todo con una sonrisa y hasta por momentos le gustaba ser así.
La cohetería de la noche del 24 solo sirvió para calmar los nervios que le anudaban el estomago, volvía su mirada a cada instante al desproporcionado reloj de plástico rojo que ocupaba su muñeca.
Las doce. Afuera de la casa comenzaron los abrazos, el brindis y el clásico aturdidor bombardeo de petardos de su infantil tío. Dejó de lado las miradas al reloj, para concentrarce en la chimenea. Se sintió un poco desilucionado cuando abrieron las puertas de la casa y no había podido ver al hombre de los regalos en su trineo (seguramente había perdido la oportunidad en el medio de los saludos). Pero aquella desdicha solo duró unos instantes, para luego comenzar su carrera hasta el árbol. Se metió entre medio de sus primos a los empujones, para encontrarse con ella. Radiante en todo su esplendor, era mejor que en sus sueños, con un moño colorado en el manubrio y los rayos que encandilaban sus pequeños ojos. Se acercó lentamente y con una sonrisa indescriptible pasó la mano por las cubiertas, sintió el olor nuevo de sus gomas. Para luego subirse en un solo movimiento, patear el aplique de metal que la sostenía, y echarse a andar por toda la casa al compás de su chillona bocina.
Abrazó a sus padres, les contó entre gritos y sonrisas que aquella era la bicicleta que habia soñado y que describió en la carta; tartamudeando las palabras por su incontrolable alegría. En ese preciso momento muy adentro suyo sintió un golpe de amargura, que opacaba todo y hasta se encontraba arrepentido por su pedido; al ver a su hermano pasearse con la camiseta de San Martín.
u s a
Los preparativos comenzaron un mes antes mientras intentaba dormirse, apartir de ese momento decidió dejar todas las sugerencias de lado. El 25 de diciembre a las cero horas debía recibir aquella bicicleta cromada, de pedales azules y sin canasto; que había visto aquel domingo en la plaza después de misa. Ajustó todos sus modales durante un mes, contestaba todo con una sonrisa y hasta por momentos le gustaba ser así.
La cohetería de la noche del 24 solo sirvió para calmar los nervios que le anudaban el estomago, volvía su mirada a cada instante al desproporcionado reloj de plástico rojo que ocupaba su muñeca.
Las doce. Afuera de la casa comenzaron los abrazos, el brindis y el clásico aturdidor bombardeo de petardos de su infantil tío. Dejó de lado las miradas al reloj, para concentrarce en la chimenea. Se sintió un poco desilucionado cuando abrieron las puertas de la casa y no había podido ver al hombre de los regalos en su trineo (seguramente había perdido la oportunidad en el medio de los saludos). Pero aquella desdicha solo duró unos instantes, para luego comenzar su carrera hasta el árbol. Se metió entre medio de sus primos a los empujones, para encontrarse con ella. Radiante en todo su esplendor, era mejor que en sus sueños, con un moño colorado en el manubrio y los rayos que encandilaban sus pequeños ojos. Se acercó lentamente y con una sonrisa indescriptible pasó la mano por las cubiertas, sintió el olor nuevo de sus gomas. Para luego subirse en un solo movimiento, patear el aplique de metal que la sostenía, y echarse a andar por toda la casa al compás de su chillona bocina.
Abrazó a sus padres, les contó entre gritos y sonrisas que aquella era la bicicleta que habia soñado y que describió en la carta; tartamudeando las palabras por su incontrolable alegría. En ese preciso momento muy adentro suyo sintió un golpe de amargura, que opacaba todo y hasta se encontraba arrepentido por su pedido; al ver a su hermano pasearse con la camiseta de San Martín.
u s a
viernes, 21 de diciembre de 2007
jueves, 20 de diciembre de 2007
Señales de humo
Palabras sueltas de madrugada,
mientras su sombra duerme
en el diván.
El humo distrae sus
sentidos, solo puede hablar
del después.
Una bocanada más
de encierro para sus pulmones,
y el llanto se anticipa al amanecer.
u s a
mientras su sombra duerme
en el diván.
El humo distrae sus
sentidos, solo puede hablar
del después.
Una bocanada más
de encierro para sus pulmones,
y el llanto se anticipa al amanecer.
u s a
sábado, 15 de diciembre de 2007
Instantes
Si pudiera vivir nuevamente mi vida.
En la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas,
nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.
Poema apócrifo atribuido a Jorge Luis Borges
En la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas,
nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo.
Poema apócrifo atribuido a Jorge Luis Borges
jueves, 13 de diciembre de 2007
Origen de la teoría del Libre Albedrío
En uno, la necesidad reviste la forma de sus pasiones; en otro, es la costumbre de escuchar y obedecer: en un tercero, se da mediante la conciencia lógica, y en un cuarto, se muestra en el capricho y el placer extravagante de leer saltándose páginas. Pero todos ellos buscan el libre albedrío precisamente allí donde están más encadenados. Es como si el gusano de seda hiciera consistir su libre albedrío en su acción de hilar. ¿A qué se debe esto? Evidentemente a que cada cual se considera libre allí donde es más fuerte su sentimiento de vivir, y en consecuencia, como he dicho, unos los hacen en la pasión, otros en el deber, otros en la investigación científica, otro en la fantasía. Involuntariamente el individuo cree que el elemento de su libertad radica en aquello que le hace fuerte, en lo que anima su vida. Vincula dependencia con torpeza e independencia con sentimiento de vivir, como parejas inseparables. En esta caso, una experiencia que el hombre ha adquirido en el terreno político y social la traspasa indebidamente al campo de la metafísica trascendental: aquí el hombre fuerte es también el hombre libre; el vigoroso sentimiento de alegría y de dolor, la elevación de las esperanzas, la audacia de los deseos y el poder del odio son patrimonio del soberano independiente, mientras que el súbdito y el esclavo viven en un estado de opresión y de necesidad. La teoría del libre albedrío es un invento de las clases dirigentes.
Nietzsche
Nietzsche
miércoles, 12 de diciembre de 2007
En el medio de la oscuridad
En el medio de la oscuridad
busca su alma
despojada de toda influencia,
en la noche de su habitación
aparece frente a él
un espejo y su imagen.
En el medio de la oscuridad,
él al frente suyo
intenta hablarse,
recibe el eco de su voz
prefiere el silencio,
y comienza a sonreír.
En el medio de la oscuridad,
en un espejo, un niño.
u s a
busca su alma
despojada de toda influencia,
en la noche de su habitación
aparece frente a él
un espejo y su imagen.
En el medio de la oscuridad,
él al frente suyo
intenta hablarse,
recibe el eco de su voz
prefiere el silencio,
y comienza a sonreír.
En el medio de la oscuridad,
en un espejo, un niño.
u s a
lunes, 10 de diciembre de 2007
Las ciudades y los cambios
A ochenta millas de proa al viento rnaestral el hombre llega a la ciudad de Eufamia. donde los mercaderes de siete naciones se reúnen en cada solsticio y en cada equinoccio. La barca que fondea con una carga de jengibre y algodón en rama volverá a zarpar con la estiba llena de pistacho y semilla de amapola, y la caravana que acaba de descargar costales de nuez moscada y de pasas de uva ya lía sus enjalmas para la vuelta con rollos de muselina dorada. Pero lo que impulsa a remontar ríos y atravesar desiertos para venir hasta aquí no es sólo el trueque de mercancías que encuentras siempre iguales en todos los bazares dentro y fuera del imperio del Gran Kan, desparramadas a tus pies en las mismas esteras amarillas, a la sombra de los mismos toldos espantamoscas, ofrecidas con las mismas engañosas rebajas de precio. No sólo a vender y a comprar se viene a Eufamia sino también porque de noche junto a las hogueras que rodean el mercado, sentados sobre sacos o barriles o tendidos en montones de alfombras, a cada palabra que uno dice -como «lobo», «hermana», «tesoro escondido», «batalla», «sarna», «amantes»- los otros cuentan cada uno su historia de lobos, de hermanas, de tesoros, de sarna, de amantes, de batallas. Y tú sabes que en el largo viaje que te espera, cuando para permanecer despierto en el balanceo del camello o del junco se empiezan a evocar todos los recuerdos propios uno por uno, tu lobo se habrá convertido en otro lobo, tu hermana en una hermana diferente, tu batalla en otra batalla, al regresar de Eufamia, la ciudad donde se cambia la memoria en cada solsticio y en cada equinoccio.
Italo Calvino
Italo Calvino
sábado, 8 de diciembre de 2007
Andanada
Sumergido en su lecho
y fagocitando su lujúria
arremete contra el aire,
dueño de permisos licenciosos
en los lugares donde el diablo
envuelto en azufre ofrece
su oculta y enterrada
caballerosidad. Es allí donde
las palabras pierden el sentido
en el oído del más sensible
literato, para luego perderse
en un sin-fín de melodías que
endulzará un saxofón.
u s a
y fagocitando su lujúria
arremete contra el aire,
dueño de permisos licenciosos
en los lugares donde el diablo
envuelto en azufre ofrece
su oculta y enterrada
caballerosidad. Es allí donde
las palabras pierden el sentido
en el oído del más sensible
literato, para luego perderse
en un sin-fín de melodías que
endulzará un saxofón.
u s a
viernes, 7 de diciembre de 2007
Diagnóstico
-¿Ey! ¡Como andas!?- Con los brazos abiertos de par en par, esperando recibir un abrazo.
-Excelente, ¿vos?-También abre los brazos y camina lentamente hacia él.
-Mal- En pleno abrazo.
-Che, a ver si nos juntamos un día de estos a tomar unos vinitos...- Despegan sus cuerpos del tan sentido abrazo y siguen su camino.
"La sordera es la pérdida total o parcial del sentido del oído y puede afectar uno de los oídos o ambos. Puede ser un síntoma o una consecuencia de otras enfermedades o infecciones, aunque también puede estar causada por algún factor hereditario o por la exposición a ruidos intensos." (OMS).
u s a
-Excelente, ¿vos?-También abre los brazos y camina lentamente hacia él.
-Mal- En pleno abrazo.
-Che, a ver si nos juntamos un día de estos a tomar unos vinitos...- Despegan sus cuerpos del tan sentido abrazo y siguen su camino.
"La sordera es la pérdida total o parcial del sentido del oído y puede afectar uno de los oídos o ambos. Puede ser un síntoma o una consecuencia de otras enfermedades o infecciones, aunque también puede estar causada por algún factor hereditario o por la exposición a ruidos intensos." (OMS).
u s a
jueves, 6 de diciembre de 2007
Palabras de Caín
"Que me mate el primero que me encuentre", palabras de Caín después de haber matado a su hermano Abel por envidia, convidandole una papafrita en medio del Desierto de Judea.
u s a
u s a
miércoles, 5 de diciembre de 2007
Y ella veinte
Ya se ha olvidado de
andar, por siempre
el mismo camino
dejando siempre atrás
en cada paso, la noche y
las copas del vino. Núnca
jamás encuentra el lugar
donde esperaba siempre
a su amigo, hoy su cabeza
es el mar donde navegan
serenos navíos. Descubrieron
como herir al león, no pierde
la calma y enfrenta el destino,
le hablan al oído de amor
y con un portazo lo dejan
vacío. Van a ser cincuenta
las vueltas al sol, se promete
no volver a caer, pero no
conoce tus ojos malditos.
u s a
andar, por siempre
el mismo camino
dejando siempre atrás
en cada paso, la noche y
las copas del vino. Núnca
jamás encuentra el lugar
donde esperaba siempre
a su amigo, hoy su cabeza
es el mar donde navegan
serenos navíos. Descubrieron
como herir al león, no pierde
la calma y enfrenta el destino,
le hablan al oído de amor
y con un portazo lo dejan
vacío. Van a ser cincuenta
las vueltas al sol, se promete
no volver a caer, pero no
conoce tus ojos malditos.
u s a
martes, 4 de diciembre de 2007
ABC y D
A, B y C, son tres rectas que juntas forman un triángulo, estan convencidas que es equilátero.
D también es una recta, creció junto a ABC pero decidió alejarse. Aprendió ella misma a convertirse en un triángulo equilátero a la siesta, por las noches le gusta ser un círculo pero jamás se cansa de ser rectángulo.
D se asoma al perfecto triángulo que creen formar ABC, se muestra afable y propone juntas formar nuevas figuras.
Para ABC les resultaba imposible disimular su envidia, les aborrecía ver cuanto había crecido D al alejarse de ellas; las doblaba en longitud y, su flexibilidad para lograr diferentes figuras las desdibujaba.
Las rectas ABC abrazadas entre sí, arremetieron con las afiladas aristas de sus dispares catetos en contra de la solitaria D, que se había convertido en un ingente y flexible círculo. Los inefectivos ataques no cesaron hasta el amanecer.
Las tres rectas, frustradas se separan para ser trazos rectos sin sentido ni destino en un papel, quedando condenadas a la fricción de una restauradora goma.
u s a
D también es una recta, creció junto a ABC pero decidió alejarse. Aprendió ella misma a convertirse en un triángulo equilátero a la siesta, por las noches le gusta ser un círculo pero jamás se cansa de ser rectángulo.
D se asoma al perfecto triángulo que creen formar ABC, se muestra afable y propone juntas formar nuevas figuras.
Para ABC les resultaba imposible disimular su envidia, les aborrecía ver cuanto había crecido D al alejarse de ellas; las doblaba en longitud y, su flexibilidad para lograr diferentes figuras las desdibujaba.
Las rectas ABC abrazadas entre sí, arremetieron con las afiladas aristas de sus dispares catetos en contra de la solitaria D, que se había convertido en un ingente y flexible círculo. Los inefectivos ataques no cesaron hasta el amanecer.
Las tres rectas, frustradas se separan para ser trazos rectos sin sentido ni destino en un papel, quedando condenadas a la fricción de una restauradora goma.
u s a
domingo, 2 de diciembre de 2007
Defectos de la mujer
Dice La Rochefoucald que los defectos nacen de la exageración de las virtudes. Las virtudes de la mujer son su altruismo por la especie, su capacidad de sacrificio personal por los hijos y los hombres bajo su cuidado. Por eso mismo su mundo es concreto y pequeño, personal, vital. Pero de ahí a las pequeñeces y, lo que es peor, a la pequeñez, hay un paso; y al egoísmo de hormiga, al comadreo, al chismorreo pequeño, a los celos viscerales.
... El hombre también se equivoca, pero al menos se equivoca haciendo una guerra mundial o un sistema filosófico.
Ernesto Sábato
... El hombre también se equivoca, pero al menos se equivoca haciendo una guerra mundial o un sistema filosófico.
Ernesto Sábato
sábado, 1 de diciembre de 2007
La salvación
Ésta es una historia de tiempos y de reinos pretéritos. El escultor paseaba con el tirano por los jardines del palacio. Más allá del laberinto para los extranjeros ilustres, en el extremo de la alameda de los filósofos decapitados, el escultor presentó su última obra: una náyade que era una fuente. Mientras abundaba en explicaciones técnicas y disfrutaba de la embriaguez del triunfo, el artista advirtió en el hermoso rostro de su protector una sombra amenazadora. Comprendió la causa. "¿Cómo un ser tan ínfimo" -sin duda estaba pensando el tirano- "es capaz de lo que yo, pastor de pueblos, soy incapaz?" Entonces un pájaro, que bebía en la fuente, huyó alborozado por el aire y el escultor discurrió la idea que lo salvaría. "Por humildes que sean" -dijo indicando al pájaro- "hay que reconocer que vuelan mejor que nosotros".
Adolfo Bioy Casares
Adolfo Bioy Casares
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